Lunes, 14 de septiembre de 2026

Exsecretaria del Alcalde fallecido Carlos
Manzo, acusa despido como represalia
por declarar ante la Fiscalía

 

 

La exempleada pide indagar el regreso de Samuel García y aclara que acudió a declarar para aportar pruebas clave

 

 

Yesenia Méndez Rodríguez denunció públicamente que fue despedida del Ayuntamiento de Uruapan como represalia por declarar ante la Fiscalía. La trabajadora, quien se desempeñó como secretaria del fallecido alcalde Carlos Manzo, señaló que el cese laboral se le notificó de forma verbal a través de la Secretaría de Administración municipal.

A través de un mensaje difundido en su cuenta de Facebook. Méndez Rodríguez explicó que ingresó a laborar en el municipio en 2017 y que cuenta con base laboral desde 2021. Sin embargo, afirmó que la orden para separarla de su cargo llegó justo después de que acudió a ampliar su declaración ministerial.

En su testimonio ante las autoridades, la exfuncionaria solicitó indagar la relación laboral y personal entre Samuel García Rivero y la actual presidenta municipal, Grecia Quiroz García. También cuestionó por qué García Rivero volvió a la administración local como director de Protocolo al asumir la nueva alcaldesa. Presuntamente con consideraciones especiales y un sueldo mensual de 70 mil pesos respaldado por recibos de nómina.

“¿Ahora levantar la voz, hacer señalamientos ante la autoridad y decir lo que una persona conoce dentro de la administración es motivo suficiente para perder el trabajo? (…) Yo decidí no callar”, expresó en su mensaje.

Yesenia Méndez fue despedida del Ayuntamiento de Uruapan; acusa represalia del cargo

Méndez Rodríguez precisó que su intención no es emitir un juicio ni suplir a los ministerios públicos, sino entregar documentos para que la autoridad deslinde responsabilidades. Además de cuestionar el rumbo del actual gobierno y la continuidad del proyecto de Carlos Manzo. Sostuvo que la remoción busca intimidarla por hablar de situaciones que otros empleados callan por temor.

Por último, subrayó que este caso no puede minimizarse como un tema de “guerra sucia” ni zanjarse en medios de comunicación, sino con pruebas judiciales. Ante esto, adelantó que recurrirá a las instancias correspondientes para defender sus derechos laborales.

“Perder un puesto de trabajo puede ser una represalia. Perder el derecho a decir la verdad sería permitir que el miedo nos gobierne. Y yo no tengo miedo, nos veremos en los tribunales… y en la Fiscalía”, finalizó.

Lo más destacado