Sábado, 4 de julio de 2026

UIA advierte que redes sociales
representan crisis de salud pública

 

 

Especialistas de la UIA alertan sobre adicción a redes sociales y su impacto en niños y adolescentes en México

 

Lunes 29 de junio 2026
 
 

UIA advierte impacto de redes sociales en salud pública. El debate sobre si se deben restringir los teléfonos celulares en las escuelas ha vuelto a poner sobre la mesa un tema más amplio: el impacto del uso de redes sociales en la vida diaria, especialmente entre niñas, niños y adolescentes.

Según lo dicho por Alexandro López González, coordinador de la Ingeniería en Inteligencia Artificial de la Universidad Iberoamericana (UIA). El problema ya no puede verse solo como un asunto escolar.

—En su opinión—, “el uso compulsivo de redes sociales ya constituye una crisis de salud pública que exige una respuesta mucho más amplia”.

En México, al menos 11 entidades federativas ya han aprobado regulaciones para limitar el uso de celulares dentro de los planteles educativos. El objetivo de ello, es mejorar la atención en clase y reducir riesgos asociados al entorno digital.

A esto se suma que, desde su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha planteado en distintas ocasiones la necesidad de reducir el tiempo que los menores pasan frente a pantallas. Incluso ha sugerido recuperar juegos tradicionales como la matatena y el resorte.

UIA advierte impacto de redes sociales en salud pública

En este contexto, el especialista de la UIA considera que la discusión sobre las restricciones en las escuelas puede servir como punto de partida para algo más profundo. En un comunicado de la propia universidad, señaló que:

“La expansión de las restricciones al uso de celulares en las escuelas abre una oportunidad para colocar en el centro de la discusión un problema mayor: reconocer que la dependencia a las redes sociales ya representa una crisis de salud pública”.

También subrayó que atender esta situación requiere una estrategia más amplia que vaya más allá de medidas aisladas. Añadió que enfrentar esa crisis:

“Requiere educación, regulación, innovación tecnológica responsable y una visión ética del desarrollo de la inteligencia artificial”.

Además, hizo un llamado a la coordinación entre distintos sectores. En su planteamiento, gobiernos, escuelas, familias, empresas tecnológicas y universidades deben actuar de forma conjunta “para enfrentar un fenómeno que afecta especialmente a niñas, niños y adolescentes”.

Redes sociales, “como tragamonedas”

Para explicar el impacto de estas plataformas, López González —dijo— que muchas redes sociales actuales están diseñadas con sistemas de inteligencia artificial. Cuyo objetivo es mantener la atención del usuario el mayor tiempo posible.

En ese sentido, describió su funcionamiento “con mecanismos comparables a los de las máquinas tragamonedas”.

De este modo, detallando que los algoritmos aprenden constantemente de los hábitos de navegación de cada persona y ajustan el contenido de forma personalizada. Esto, explicó, puede generar una interacción continua que a su vez favorece conductas compulsivas.

Estas dinámicas, advirtió, pueden tener efectos en la vida cotidiana, como alteraciones del sueño, dificultades de concentración, problemas en las relaciones personales y afectaciones en el bienestar emocional.

Asimismo, bajo esta lógica, consideró que limitar el uso del celular dentro del aula es una medida útil; aunque no del todo suficiente. En sus palabras, se trata de una “medida positiva, pero insuficiente para enfrentar un problema que continúa durante el resto del día”.

Más allá de las restricciones, el investigador de la UIA propuso avanzar hacia una estrategia de educación digital más completa, que permita a los usuarios comprender y gestionar mejor su relación con la tecnología.

UIA advierte impacto de redes sociales en salud pública. —Entre las acciones que sugirió— se encuentran enseñar desde edades tempranas cómo funcionan los algoritmos, desarrollar pensamiento crítico frente a los contenidos en internet, y fortalecer la autorregulación. Así como también promover hábitos saludables en el uso de dispositivos digitales.

Ya para concluir, López González advirtió sobre la necesidad de preparar a las nuevas generaciones para convivir con estas herramientas de forma consciente.

“Necesitamos personas capaces de convivir con la inteligencia artificial y las plataformas digitales sin convertirse en rehenes de ellas”.

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